Mirando por encima del hombro del maestro de la tecnología del vidrio

Dos salas tranquilas del Centro de Innovación Técnica (TIC), equipadas con bancos de trabajo, hornos, quemadores y todo tipo de herramientas, conforman el ámbito de trabajo del especialista en vidrio de Topas. A primera vista, puede que haya pocos indicios de las competencias principales en tecnología de aerosoles y partículas que caracterizan a Topas. No obstante, este fabricante de aparatos de vidrio y maestro artesano en tecnología del vidrio constituye una parte importante de la amplia cadena de valor de la empresa con sede en Dresde, que lleva más de 30 años desempeñando un papel fundamental en el sector.

Al igual que muchos oficios, el de fabricante de aparatos de vidrio se enfrenta a la falta de jóvenes talentos y a la escasez de centros de formación. La profesión requiere paciencia, destreza e imaginación espacial. Es exigente en todos los aspectos, y se necesitan años antes de poder considerarse realmente un experto. Estos no son necesariamente los aspectos que llevan a los jóvenes a elegir una profesión. Y, sin embargo, quienes eligen esta profesión tienen buenas posibilidades de encontrar puestos de trabajo fijos y empresas excepcionales. Como en nuestro caso.

 

 

Piezas de producción fabricadas a mano

En su taller, el maestro artesano trabaja con tubos, varillas, tiras o piezas planas ya preparadas, de diversos diámetros y longitudes. Todos ellos están fabricados en vidrio, por supuesto, un material sólido compuesto por arena de cuarzo, sosa, cal, así como proporciones de dolomita, potasa, feldespato y diversos óxidos, que se funden a 1600 °C. Topas adquiere las piezas complementarias (piezas estándar) de vidrio borosilicato a conocidos fabricantes alemanes. El material de vidrio de laboratorio está disponible en diversas calidades que difieren en cuanto a sus propiedades, como la resistencia al choque térmico o a los ácidos.

A partir de ellos, en el taller de vidrio se fabrican los tubos de recogida para el sedimentómetro USS 791, por citar un ejemplo. El maestro vidriero les dota de fases y escalas claramente definidas. Para el generador de aerosoles por condensación SLG 270, galardonado con el Premio a la Innovación del Estado Libre de Sajonia, se fabrican los tubos de medición, el saturador y el recalentador. Estas piezas admiten tolerancias muy reducidas, del orden de milímetros, y exigen una alta precisión y exactitud por parte del fabricante de aparatos de vidrio. En este caso, es indispensable trabajar con una lupa. Sin embargo, para la protección del artesano, hay que tomar diversas medidas y, sobre todo, muchas: las conocidas gafas de seguridad evitan que la luz deslumbrante de la llama y su radiación UV resulten peligrosas para los ojos. Las campanas extractoras reducen la inhalación de gases tóxicos o polvos procedentes del vidrio de cuarzo. Pero también son de enorme importancia la ropa de algodón adecuada contra el calor y la contaminación, así como una protección auditiva correcta contra el ruido de algunas máquinas.

 

Suspense garantizado

La variedad de procesos de trabajo, como la fusión, el corte o el pulido, requiere, además de la protección individual, sobre todo amplios conocimientos especializados y muchos años de experiencia. Al trabajar con temperaturas que oscilan entre los 1500 °C (temperatura de reblandecimiento) y los 2000 °C (temperatura de procesamiento) en el caso del vidrio de cuarzo, hay que tener en cuenta cada movimiento. El maestro nos explica por qué es tan importante que el vidrio tenga la tensión adecuada: «Si el vidrio se calienta y se enfría de nuevo demasiado rápido, las tensiones existentes pueden provocar su rotura. Por lo tanto, los aparatos de vidrio deben templarse en el horno hasta alcanzar un bajo nivel de tensión tras su procesamiento en la llama». Allí se igualan las tensiones generadas durante las operaciones de procesamiento con calor, de modo que las piezas no se rompan en los puntos de tensión. Estos puntos se producen, por ejemplo, cuando se funden dos piezas de vidrio. Las curvas de calentamiento y enfriamiento programables del horno resultan especialmente útiles en este sentido.

Además de las herramientas de corte habituales, como las máquinas de corte, esmerilado o torneado, el artesano del vidrio trabaja con herramientas para el procesamiento del vidrio fabricadas con diamantes o escariadores y placas de carbón activo. También se utilizan a diario sopletes de diversos diseños. Por ejemplo, en el taller de Topas hay sopletes manuales en formato normal o mini que funcionan con distintos sistemas de gas, sopletes de mesa con una base de fundición fija o «flautas de soplete» —tubos de acero con una cámara de mezcla integrada y patas que se utilizan para calentar tubos de vidrio más largos—. En este caso, la frase «todo está en la mezcla» es cierta: la proporción adecuada de aire comprimido, oxígeno y gas es fundamental, dependiendo del tipo de vidrio que se utilice y del tipo de trabajo que se vaya a realizar en la pieza. Por ejemplo, el fabricante de aparatos de vidrio necesita una llama mucho más pequeña para calentar piezas muy delicadas, como los tubos colectores del USS 791, que para los tubos de gran volumen del Thermodenuder.

Pasión por el oficio

El fabricante de aparatos de vidrio —un empleado veterano de Topas— se informa con sus compañeros de producción o de investigación sobre qué aparatos se necesitan concretamente. A partir de planos y cálculos, busca a continuación la materia prima adecuada en el almacén de vidrio y comienza a fabricar sus piezas de vidrio desde cero o a montarlas según los requisitos, como los recipientes de vidrio con múltiples conexiones para el generador de aerosoles ATM 220 Atomizer. Ya se trate de piezas únicas o de producción en serie, todas las piezas deben cumplir con los más altos estándares de calidad. Por eso, su destreza artesanal tiene demanda más allá de Topas, en los ámbitos de investigación y desarrollo de universidades, institutos y la industria. El maestro recuerda con una sonrisa algunos encargos curiosos. Por ejemplo, ya ha fabricado atrezo de vidrio para la Ópera Estatal de Dresde o protectores de vidrio para velas para varias iglesias de Dresde. El vidrio como material y el trabajo asociado a un «líquido solidificado» probablemente seguirán ocupándole hasta su jubilación. La singularidad, el procesamiento polifacético y las posibilidades de aplicación de uno de los materiales más antiguos de la humanidad son lo que le ha fascinado durante años —una pasión que, sin duda, pudimos percibir durante la conversación—.